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La forma más popular de preparar el jurel es al horno, modo del que se puede disfrutar con plenitud del sabor de este pescado. Sin embargo, se dispone de muchas otras formas de elaborarlo, en algunos casos propias de determinadas regiones, que dan una idea de las posibilidades que el jurel ofrece en la cocina. En los libros de recetas de la gastronomía de la zona norte no faltan referencias al jurel, llamado chicharro por esos lares.
Chicharro en salsa bilbaína: El chicharro se asa al horno y se acompaña de unas patatas panaderas y una salsa elaborada con ajo y perejil.
Chicharro con manzana y tocino: Éste es uno de los platos típicos de la gastronomía asturiana, donde el jurel posee un papel protagonista. La combinación de sabores de este plato puede resultar tan agradable y sorprendente como su presentación.
Chicharro a la riojana: El chicharro asado se acompaña de una sencilla y a la vez sabrosa guarnición elaborada con pimientos rojos, cebolla, ajo y perejil.
En otras zonas de la península es típico acompañar al jurel con otro tipo de pescado, como es el caso de las recetas de jurel con anchoas o los lomos de jurel con percebes, platos deliciosos gracias al intenso sabor y a la jugosidad de los alimentos marinos que lo constituyen.
Limpiar el chicharro y partirlo en lomos, limpios de espinas.
Saltear en una cazuela con aceite de oliva los 2 dientes de ajo picados y la cebolleta, también picada. A continuación, añadir los champiñones bien limpios y fileteados.
Agregar la harina y rehogar.
Dorar por los dos lados los lomos del chicharro sazonados y ligeramente enharinados.
Mezclar la verdura y el pescado.
Añadir un poco de caldo de pescado, el laurel y el perejil picado.
Dejar que se cocine unos 10 minutos.

En una cazuela con aceite, pochar la cebolla, los dos ajos picados y el tomate pelado y troceado. Con este pochado hacer una cama en una fuente de horno y colocar encima los jureles limpios y sazonados.
Machacar las almendras con el azafrán, un poco de vino blanco y las anchoas y agregar este majado sobre los jureles.
Espolvorearlos con pan rallado y perejil y hornearlos a 160ºC durante 12 ó 15 minutos.

Limpiar los chicharros y abrirlos por la mitad. Quitarles la espina central y dejar sólo los lomos.
Cocer por separado las judías verdes troceadas en cuadrados, las zanahorias en rodajas y las patatas en cuadrados, todo del mismo tamaño y reservar.
Disponer los chicharros en una placa de horno untada de aceite y sal y asarlos a 200ºC, 15 minutos.
Aparte, poner el resto de aceite a calentar en una sartén con el diente de ajo y cuando éste comience a dorarse, sacarlo del fuego y añadir el vinagre de sidra y el perejil. Reservar.
Sacar los chicharros del horno y añadir el jugo del asado de los chicharros a las verduras.
Salsear con la vinagreta templada de sidra los chicharros y servir acompañados por las verduritas.
El jurel se incluye dentro de las especies peligrosas debido a que posee un apéndice a modo de pequeño aguijón venenoso delante de su primera aleta dorsal. Sus pinchazos pueden ser muy dolorosos.
El jurel puede encontrarse en el mercado con diferentes presentaciones; fresco, congelado, ahumado y en conserva. Esto posibilita la utilización de este pescado en gran variedad de platos y recetas.
Por lo general, el jurel o chicharro se prepara asado, a la plancha o frito. De cualquiera de estos modos resulta exquisito gracias al marcado sabor de su carne compacta. Se suele servir acompañado de un refrito de ajos, aunque el plato resulta más consistente si se combina con una guarnición de patatas panaderas, tomates o pimientos asados, o un pisto. Las técnicas culinarias que se emplean para preparar la caballa o la sardina resultan válidas para la preparación del jurel: a la parrilla, en papillote, a la brasa, frito... Además, su precio no es excesivo, por lo que puede formar parte de la dieta de forma habitual y, si se aprovecha su temporada, aún resultará más económico y sabroso.
Los chicharros más apreciados para freír son los de menor tamaño, también conocidos como chicharrines, mientras que los de mayor tamaño o chicharrones se prefieren para asar. Tanto unos como otros pueden aliñarse con un chorro de jugo de limón o una vinagreta.
A la hora de elegir un vino que acompañe al intenso sabor del jurel, nada como la suavidad de un buen blanco.
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