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La sardina es un pescado azul que se presta a una gran variedad de preparaciones culinarias.
En función de su tamaño puede resultar más conveniente para unos preparados u otros. Si son muy pequeñas, resultan estupendas en revueltos o tortillas una vez quitadas las espinas.
Los ejemplares de tamaño se adaptan muy bien a los rebozados, fritos o a preparaciones al ajillo.
Las más grandes quedan deliciosas a la brasa o a la plancha.
En cuanto al boquerón o anchoa, en su consumo fresco una receta muy popular y elaborada son las anchoas al "anchoyade", que consiste en una especie de puré junto con ajo y aceite de oliva, que se sirve untado sobre rodajas de pan tostado.
En Galicia podemos encontrar empanadas de anchoa, que resultan deliciosas.

Preparar los limones cortándolos para formar cestitas. Lavar bien las sardinas y quitarles la espina y la cabeza. Colocar las sardinas en una fuente y cubrir con láminas de plástico adherente perforada. Llevar la fuente al microondas, conectar la máxima potencia y cocinar por espacio de 4 minutos. Extraer y una vez tibio el pescado, pelarlo y filetearlo.
Lavar bien la escarola, separando las hojas, y picarla. Colocar los filetes de pescado en el vaso de un robot o batidora. Incorporar la mayonesa, las alcaparras, el zumo de medio limón, las hojas de escarola y la sal. Batir hasta obtener una crema homogénea.
Rellenar los limones con la mezcla preparada y asegurar las asas de los cestillos con unas cintas. Colocar los limones en una fuente y servir adornados con hierba de los canónigos y aceitunas negras.

Pochar las cebolletas cortadas en tiras finas con el vino, el zumo de una naranja y un chorrito de aceite durante 5 minutos.
Poner las sardinas en una fuente para horno, rodeándolas con rodajas de naranja y limón.
Cubrir las sardinas con las cebolletas y su líquido de cocción. Espolvorear con piñones y sal gorda.
Asar las sardinas a 180ºC durante unos 15 minutos. Servir las sardinas calientes.

Limpiar las sardinas, lavarlas, descamarlas y eviscerarlas, pasándolas por el chorro de agua fría. Quitarles la espina central y reservarlas.
Una vez limpias y abiertas, salar la parte interior.
A la hora de rellenarlas, colocar sobre una sardina abierta una loncha fina de queso y un pimiento asado con un poco de ajo previamente dorado.
Poner otra sardina encima y colocar sobre una rebanada de pan con tomate natural. Introducir en el horno a 200ºC durante 10 minutos para que se gratinen y se cocinen por dentro.
Sacar del horno y presentar sobre el pan asado con tomate. Se puede acompañar de una ensalada.
El nombre de este pescado se debe a que fue una especie muy abundante en las "costas de Sardina", la actual isla de Cerdeña.
La sardina es uno de los pescados azules de mayor consumo. Su carne es muy sabrosa y rica en grasas, de un tono algo oscuro. Por lo general se consume fresca, ya sea entera o en filetes en el caso de los ejemplares de mayor tamaño. Su porcentaje comestible es del 62%. Asimismo se comercializa salada; "sardina vieja" y en conserva.
Fresca, admite múltiples preparaciones culinarias. Asada a la parrilla se cocina entera, con cabeza e incluso en ocasiones junto con las vísceras. Los ejemplares de menor tamaño poseen una carne más fina y delicada y se suelen cocinar fritas. Limpia y sin cabeza, se puede degustar en escabeche y como base de guisos marineros. Las sardinas en conserva se pueden consumir en bocadillo, como ingrediente de ensaladas, tortillas, etc. En cuanto a las sardinas saladas, debido a su fuerte sabor, se suele consumir junto con aceite de oliva para suavizarlas.
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